CUANDO DIOS HACE SILENCIO

Aquellos que hicieron nuestra jornada mas dura no debemos verlos como enemigos, mirémoslos como instrumentos que Dios uso para provocar en nosotros una búsqueda de justicia divina que solo proviene de nuestra intimidad con Dios.

Nuestra actitud ante las promesas de Dios.

Es mi más profundo anhelo que todos entendamos que Dios no necesita nuestra ayuda, Él solo nos pide obediencia. Pidamos cada día en oración que el fruto del Espíritu Santo sea manifestado en nuestras vidas y este incluye la paciencia. Aprendamos a esperar el tiempo de Dios.