Nuestro Padre Celestial tiene el poder para redimir y restaurar

Lo que me llevó a preguntarme ¿Por qué Dios no había contestado esa oración? y realmente ¿no había contestado Dios mi oración? Sí, ¡claro que la había contestado! En Isaías 50,2 dice: “¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar?”

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