Bases bíblicas: Santiago: 4:3, Salmos 37:4, Eclesiastés 12:13

Se entiende por Método: Modo ordenado y sistemático de proceder para llegar a un resultado o fin determinado. O procedimiento que se sigue para la obtención de algo. Podríamos incluso hacer uso de varios sinónimos del término.

Otro punto sería recordar aquellos años cuando fuimos estudiantes de materias tan complicadas como Metodología de la Investigación Científica, haciendo memoria de todas y cada una de las ocasiones en que se debió realizar investigaciones con objetivos generales y específicos a fin de obtener futuras recomendaciones y cumplimiento de dichos objetivos.

Pero se hace necesario en un momento como el de hoy reconocer algo aunque diferente y es que aquellos que hasta este instante han buscado soluciones y opciones conforme a sus capacidades y competencias humanas sea a través de asesorías de profesionales de la conducta, derecho o finalmente amigos/as. A aquellas interrogantes o limitaciones personales tratando de adquirir salidas fáciles a situaciones difíciles.

ES LA HORA DE DECIRTE: HACE FALTA QUE APLIQUES EL MÉTODO DE DIOS.

¿Y cuál sería ese Método? Aquel que no fue inspirado por voluntad humana que no se hace necesario contar con un coeficiente intelectual normal superior (CI) para entenderlo, sino más bien tener la disponibilidad, fruto de una entrega total, que encierra el reconocer nuestras limitaciones e impotencias humanas sin la ayuda y pronto auxilio del Todopoderoso, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Es a través de la humillación y la solicitud de pedir humildemente el cumplimiento de su propósito en nuestras vidas que realmente se empieza a ver resultados positivos y óptimos en todas las áreas de nuestras vidas.

Veamos los que nos dice la palabra en Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Aquí se puede apreciar cómo es posible que a pesar de tener la promesa pedir y se os dará (Mateo 7:7) es que podemos estar pidiendo sin recibir, ¿Es que se hace necesario aprender a simplemente NO CONTINUAR PIDIENDO MAL.

Qué Padre sería capaz de no dar lo que entiende es favorable para su hijo (Mateo 7:11) cuanto más nuestro Padre celestial. ¿PERO QUÉ ESTA OCURRIENDO?, ¿POR QUÉ NO RECIBO?

Es que no se está buscando correctamente (Mateo 6:33) es primicia buscar lo que conviene al Reino de Dios y su justicia entonces se añadirá todo aquello que hasta el momento es tomado como lo esencial, como prioridad o como importante, y que simplemente ha sido, únicamente: AÑADIDURA.

¿Qué ocurre con el pueblo en estos tiempos?

Estamos llamando bendición a las añadiduras y estamos buscando soluciones a las necesidades emocionales, cognitivas y conductuales de nuestras vidas conforme a nuestra propia prudencia y fracasamos, pedimos y no recibimos porque pedimos mal porque no hemos implementado hasta el momento EL MÉTODO DE DIOS.

ESE MÉTODO ES AQUEL QUE ME EXIJE:

  • Escudriñar las escrituras
  • Ayuno
  • Oración
  • Prioriza los frutos del Espíritu Santo: (Gálatas 5:16)
  • Amor
  • Gozo
  • Paz
  • Paciencia
  • Benignidad
  • Bondad
  • Fe
  • Mansedumbre
  • Templanza. (Contra tales cosas no hay ley)

Ningún tribunal competente va a encarcelarle por tener estas cualidades, sino que contrario, a todo esto cuanto se ha hablado en estos últimos años: los VALORES, en los Centros Educativos, en la prensa, en los medios televisivos, en las redes sociales ¿y que se está haciendo? Los hechos son un completo contraste entre lo que se dice y lo que se hace.

¿Cuáles son las Leyes que se están aprobando en las naciones?

Aquellas que están a favor de la muerte de inocentes (Aborto)
Matrimonios entre parejas del mismo sexo (Matrimonios homosexuales). Entre tantas crisis de valores.

¿Quieres realmente que las cosas comiencen a cambiar para bien en tu entorno? comienza a pedir como conviene, a pedir bien.

¿Y qué acontecerá? No pedirás para gastar en los deleites de tu corazón (Santiago 4:3) sino más bien, Salmos 37: 4, cuando te deleites en el Señor; cuando tu deleite sea Jehová, ser feliz en su presencia, gozarte en complacer su voluntad en que ésta sea tangible y verás en tu vida entonces: QUE ÉL CONCEDERÁ LAS PETICIONES DE NUESTROS CORAZONES.

¡Ese es el secreto!. APLIQUEMOS EL MÉTODO DE DIOS Y NO NUESTRO MÉTODO.

Busquemos sinceramente su REINO, su JUSTICIA, las añadiduras te seguirán, las señales te seguirán, los demonios huirán y se sujetarán, verás el favor de Dios y sus promesas cumplirse.

No mendigarás afecto, no buscarás los primeros lugares porque serás cabeza y no cola, bendición y no maldición, tú y los tuyos serán bendecidos, se quitará su competitividad, el YO menguará y DIOS crecerá en ti, (Salmos 1) Serás árbol plantado junto a corrientes de aguas, darás fruto a su tiempo, tus hojas no caerán, todo lo que hagas prosperarás.

EL BIEN Y LA MISERICORDIA TE SEGUIRAN TODOS LOS DIAS DE TU VIDA.

Créelo. Y recuerda Aquel hombre que es sinónimo de sabiduría el que aparentemente todo lo tuvo SALOMON, finaliza su vida dando la siguiente recomendación, estableciendo según él como buen administrador y rey de una gran nación lo siguiente: Eclesiastés 12: 13
“EL FIN DEL DISCURSO OIDO ES ESTE: TEME A DIOS Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE”

Cuando sus competencias humanas, su gloria, que fue capaz de traer a otros reyes a admirarle se opacó porque le falló aquel que le dio la sabiduría para gobernar, aplicar justicia y administrar, llegando a los últimos años de sus días añadió: “vanidad de vanidades todo es vanidad debajo del sol” TEMAMOS A DIOS Y GUARDAMOS SUS MANDAMIENTOS.

Busquemos salidas conforme al Método de Dios y no al nuestro.

Para que verdaderamente haya resultados y se cumplan las metas y dejemos de cambiar extraviados de los propósitos para el cual fuimos creados que fue para gloria y honra de su nombre.

Algo que quiero decir, es mi filosofía de vida:

“El éxito no es aquello que se adquiere al obtener el primer auto, la primera casa, llegar a la cima de la carrera profesional o contraer matrimonio sencillamente llega cuando logras ser la persona que Dios espera de ti” NO LO OLVIDES APLICA EL METODO DE DIOS Y TODO TE SALDRA BIEN. TERMINA DE ENTENDER QUE TIENES LIMITACIONES.

Y QUE DIOS NO TIENE LA ULTIMA PALABRA, SINO LA PRIMERA.